Antonio Calderón Burgos (Cádiz, 02-06-67) era el elegido y desde ayer es el elegido. El nuevo entrenador de la Sociedad Deportiva Huesca, el técnico que se sentará en el banquillo del conjunto azulgrana en la histórica temporada en Segunda División. Después de la salida de Onésimo Sánchez, la entidad oscense no quería dilatar en exceso la llegada de un nuevo técnico, contaba con numerosos ofrecimientos y sabía la dirección que quería tomar. Un entrenador joven, con proyección y, sobre todo, un hombre de club. Y ahí encajaba a la perfección Calderón, que contaba además con el aval de ser un hombre conocido de sobras por los rectores del Huesca, eso le ponía muy por delante de Goikoetxea o Carrasco, que también convencían. En la tarde-noche del viernes se aceleraban las conversaciones y ayer, a primera hora de la mañana, se concretaba la operación. Antonio Calderón dijo sí y el fichaje estaba hecho.
El nuevo entrenador del Huesca cuenta con un importante currículo como profesional del mundo del fútbol. Más de quince temporadas en activo, en Primera División con `su´ Cádiz, Mallorca o Rayo Vallecano - Agustín Lasaosa era entonces el secretario técnico-; en Segunda en el propio club de Vallecas o en el Lleida; mientras que también estuvo varias temporadas en tierras escocesas, militó en las filas de Airdrie, Kilmarnock y Raith Rovers. En este último club inició su trayectoria como manager, en el que coincidió con Raúl Ojeda -también lo hicieron en el Lleida durante varias temporadas, acompañados de nuevo por Lasaosa-, y donde en su primera temporada como entrenador consiguió el ascenso de categoría.
Tras dos años como técnico en la Scottish Premier, volvió a España en el curso 05/06 para dirigir al filial del Cádiz. Aquí su labor fue fundamental, salvó al equipo cuando se encontraba prácticamente desahuciado a mitad de temporada. En las dos siguientes campañas cumplió de sobras con plantillas que iban perdiendo a sus jugadores más destacados, aunque este año, tras la destitución de Mariano García Remón, tuvo que sentarse en el banquillo del primer equipo. Comenzó con dos victorias -su labor ilusionó tanto que llegó a renovar con los andaluces-, pero los resultados sólo le permitieron estar ahí durante media temporada. Ganó ocho partidos, empató el mismo número y perdió nueve. Eso sí, el Cádiz estaba fuera del descenso, puesto decimocuarto.
Y ahora, la Sociedad Deportiva Huesca, de la que ya conoce algunas interioridades dado su contacto con Lasaosa y Ojeda, además de las conversaciones que ha mantenido en las últimas horas con Onésimo Sánchez, con el que también coincidió en el Rayo Vallecano. Por eso, conocedor del grupo humano que le espera, llega muy ilusionado, sabe la oportunidad que le brinda la Sociedad Deportiva Huesca. "Es un club que está llevado por unas personas que conozco bien con las que he trabajado en otros momentos y sé que están haciendo un proyecto sólido. Es un reto, porque después de haber conseguido el ascenso ahora lo que se quiere es no perder la categoría. Sin prisa, pero sin pausa, se trata de estar ahí cuanto más tiempo, para que de tiempo a crecer y conseguir una estructura sólida que hagan del Huesca un club fuerte, aunque sea una ciudad pequeña, pero que enganche y que se asemeje a otros equipos similares, como es el caso del Numancia", consideraba.
Antonio Calderón está de vacaciones en su tierra natal, a la espera de desplazarse a Huesca para realizar su presentación oficial. Roberto Cabellud será su compañero en el cuerpo técnico y en los próximos días se podría estudiar la posibilidad de incorporar un nuevo ayudante.